La sesión de baja estimulación
La sesión de baja estimulación
Para quienes encuentran agotadora una hora común de conversación: salas muy iluminadas, un ir y venir rápido o la sensación de que los observan en una pantalla. Es la misma consejería, con cuatro cosas más bajas.
Para quién es
Adultos que se cansan en salas luminosas y concurridas
Personas que necesitan un momento antes de responder
Quien prefiere mantener la cámara apagada

Cuatro cosas que bajamos
Luz, ritmo, silencio, cámara
Luz
Una lámpara y luz del día. Mantenemos apagadas las luces del techo, a menos que usted las quiera, y las persianas quedan como a usted le guste.
Ritmo
Las pausas son parte de la hora. Tómese un minuto para encontrar las palabras; nadie llena el espacio por usted.
Silencio
El silencio es bienvenido. Si quiere quedarse un rato en calma, puede hacerlo, y le decimos lo que vamos a hacer antes de cambiar de tema.
Cámara apagada
Si nos vemos por video, la cámara puede quedarse apagada, o podemos hablar por teléfono. Puede prenderla a mitad de la sesión, o nunca.
Cómo se prepara
Cómo pedirla
- 01
Paso 1: Díganos al escribir
Diga qué prefiere bajar. Basta una palabra: luz, calma, cámara.
- 02
Paso 2: Preparamos la sala
La lámpara está encendida y las luces del techo apagadas antes de que llegue. Por video, acordamos primero lo de la cámara.
- 03
Paso 3: Cámbielo cuando quiera
Si algo resulta demasiado a mitad de la sesión, dígalo y lo ajustamos.
- 04
Paso 4: Nada es una regla
Es un menú, no un programa. Quédese con lo que le ayude y deje lo que no.
Lo que no es
Lo que no es una sesión de baja estimulación
Es la misma consejería, con la sala y el ritmo distintos. No es otro método, ni un diagnóstico, ni un tratamiento para ninguna condición. Ser muy sensible o introvertido es una manera de ser de algunas personas, y aquí no se trata como un problema que arreglar.
La duración y la frecuencia las decide usted con su consejera, y no se promete ningún número de sesiones. Cómo se pagan las sesiones está en la página de honorarios.
Preguntas
Tres preguntas sobre la sesión
¿Tengo que pedir las cuatro?
No. Pida las que quiera, ninguna o una a la vez. Algunas personas empiezan por la luz.
¿Puedo pasar después a una sesión habitual?
Sí. Nada queda fijo, y puede cambiarlo de una sesión a la siguiente.
¿Cuesta lo mismo que una sesión habitual?
La tarifa depende de la duración de la sesión, y se la damos por escrito antes de empezar.
¿Quiere la sala más tranquila?
Escríbanos con los horarios que le convengan y diga qué prefiere bajar.