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Mar – jue: 10 a. m. – 6 p. m.Sesiones de 30, 50 u 80 minutosCon licencia en SCLidia Ojeda, Consejera profesional con licencia (LPC) · Lic. núm. 000000 (SC)(864) 555-0104

La sesión de baja estimulación

La sesión de baja estimulación

Para quienes encuentran agotadora una hora común de conversación: salas muy iluminadas, un ir y venir rápido o la sensación de que los observan en una pantalla. Es la misma consejería, con cuatro cosas más bajas.

Para quién es

  • Adultos que se cansan en salas luminosas y concurridas

  • Personas que necesitan un momento antes de responder

  • Quien prefiere mantener la cámara apagada

Un sofá cubierto con una manta suave junto a una ventana con cortinas

Cuatro cosas que bajamos

Luz, ritmo, silencio, cámara

  • Luz

    Una lámpara y luz del día. Mantenemos apagadas las luces del techo, a menos que usted las quiera, y las persianas quedan como a usted le guste.

  • Ritmo

    Las pausas son parte de la hora. Tómese un minuto para encontrar las palabras; nadie llena el espacio por usted.

  • Silencio

    El silencio es bienvenido. Si quiere quedarse un rato en calma, puede hacerlo, y le decimos lo que vamos a hacer antes de cambiar de tema.

  • Cámara apagada

    Si nos vemos por video, la cámara puede quedarse apagada, o podemos hablar por teléfono. Puede prenderla a mitad de la sesión, o nunca.

Cómo se prepara

Cómo pedirla

  1. 01

    Paso 1: Díganos al escribir

    Diga qué prefiere bajar. Basta una palabra: luz, calma, cámara.

  2. 02

    Paso 2: Preparamos la sala

    La lámpara está encendida y las luces del techo apagadas antes de que llegue. Por video, acordamos primero lo de la cámara.

  3. 03

    Paso 3: Cámbielo cuando quiera

    Si algo resulta demasiado a mitad de la sesión, dígalo y lo ajustamos.

  4. 04

    Paso 4: Nada es una regla

    Es un menú, no un programa. Quédese con lo que le ayude y deje lo que no.

Lo que no es

Lo que no es una sesión de baja estimulación

Es la misma consejería, con la sala y el ritmo distintos. No es otro método, ni un diagnóstico, ni un tratamiento para ninguna condición. Ser muy sensible o introvertido es una manera de ser de algunas personas, y aquí no se trata como un problema que arreglar.

La duración y la frecuencia las decide usted con su consejera, y no se promete ningún número de sesiones. Cómo se pagan las sesiones está en la página de honorarios.

Preguntas

Tres preguntas sobre la sesión

¿Tengo que pedir las cuatro?

No. Pida las que quiera, ninguna o una a la vez. Algunas personas empiezan por la luz.

¿Puedo pasar después a una sesión habitual?

Sí. Nada queda fijo, y puede cambiarlo de una sesión a la siguiente.

¿Cuesta lo mismo que una sesión habitual?

La tarifa depende de la duración de la sesión, y se la damos por escrito antes de empezar.

¿Quiere la sala más tranquila?

Escríbanos con los horarios que le convengan y diga qué prefiere bajar.